Versículo clave:
"Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre."
Isaías 40:8

En este pasaje, el profeta Isaías compara la fragilidad de la vida humana con la durabilidad eterna de la Palabra de Dios. La hierba y la flor representan la temporalidad de todo lo terrenal: la vida, la fama, la riqueza y los logros humanos son efímeros. Sin embargo, la Palabra de Dios es inmutable y eterna. Lo que Él ha dicho sigue vigente hoy, y nada puede cambiar Sus promesas ni Su verdad.

Desde la antigüedad, muchas cosas han cambiado: reinos han caído, filosofías han surgido y desaparecido, pero la Palabra de Dios sigue firme. Su mensaje de amor, justicia, salvación y esperanza sigue transformando vidas.

Aplicación práctica:

En un mundo donde todo cambia constantemente, debemos anclar nuestra fe en algo que nunca se mueve: la Palabra de Dios. Esto significa:

1. Confiar en Sus promesas: Aunque las circunstancias sean inciertas, Dios cumple lo que ha dicho.


2. Permanecer en Su verdad: No dejarnos llevar por modas o filosofías pasajeras, sino vivir según la Biblia.


3. Compartir Su mensaje: Si Su Palabra es eterna, también es nuestra responsabilidad transmitirla a otros.



Ejemplo personal:

Imagina que alguien invierte todo su esfuerzo en obtener riquezas y éxito, pero con el tiempo, todo eso desaparece. Sin embargo, una persona que confía en la Palabra de Dios y vive según Sus principios construye su vida sobre algo eterno. He visto cómo personas que ponen su fe en Dios encuentran paz y esperanza en medio de crisis, mientras que quienes confían solo en lo material terminan desilusionados.

Pregunta de reflexión:

¿Dónde estamos poniendo nuestra confianza? ¿En lo que el mundo ofrece o en la Palabra de Dios?

Conclusión:

Todo lo que nos rodea es pasajero, pero la Palabra de Dios es eterna. Si la hacemos el fundamento de nuestra vida, no seremos movidos por los cambios del mundo.

"El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán." (Mateo 24:35)

Desafío:

Dedica tiempo hoy a meditar en un pasaje de la Biblia y pídele a Dios que te ayude a vivir según Su Palabra, que nunca cambia.